Maestro de la cordura en una era de locos
Entrevista de Andrés Reynaldo a
Carlos Alberto Montaner
El Nuevo Herald
Puede que, como todos nosotros, Carlos
Alberto Montaner tenga sus temores. Pero de seguro que no le tiene miedo a
la libertad.
Considerado un maestro del pensamiento liberal
iberoamericano, Montaner es autor de varios de los libros más lúcidos y
feroces que se hayan escrito en décadas recientes sobre la problemática de
América Latina.
Pieza clave en el conjunto de una obra que sabe conciliar
sin fisuras la madurez del punto de vista y la urgencia del reclamo
ciudadano viene a ser su más reciente libro La libertad y sus enemigos,
publicada por Editorial Sudamericana, en Buenos Aires, el cual será
presentado hoy domingo a las 6:30 p.m. en el marco de la Feria del Libro de
Miami Dade College, salón 2106 del recinto Wolfson, 300 NE 2nd. Avenue, en
el downtown de Miami.
Nacido en La Habana en 1943, Montaner reside a partir de
1970 en Madrid. Desde hace 30 años sus columnas semanales llegan a millones
de lectores en América Latina, España y Estados Unidos. Se desempeña desde
1992 como vicepresidente de la Internacional Liberal.
Valga decir que su labor periodística ha ejercido una
insoslayable influencia sobre dos generaciones latinoamericanas, por su
excelencia estilística, la amplitud de su espectro cultural, su cálida
humanidad y su indeclinable compromiso con la defensa de la democracia. En
el ámbito cubano, en particular, sus columnas representan una permanente
revolución del género, con evidentes seguidores en el exilio y la isla.
Montaner enseña a ser ameno sin sacrificar la profundidad, a desarrollar el
enfoque actual sin perder la perspectiva histórica y a buscar lo auténtico
sin renunciar a lo cosmopolita.
Su ensayística se inscribe en una fuerte y heterogénea
tradición de pensadores europeos y latinoamericanos, que han apreciado los
fenómenos de nacionalidad, desarrollo y quehacer civil con una óptica
moderna, ecuménica y opuesta por igual a los excesos y las utopías de
izquierdas y derechas. Una familia de las ideas cuyas coordenadas pueden
situarse en Iberoamérica de José Ortega y Gasset a Octavio Paz y Carlos
Rangel.
Intelectual y escritor de un riquísimo registro, entre
sus obras más conocidas y reeditadas destacan Viaje al corazón de Cuba,
Cómo y por qué desapareció el comunismo, Libertad: la clave de la
prosperidad, y las novelas Perromundo y 1898: La Trama.
Dos de sus más polémicos y divulgados ensayos son los bestsellers
Manual del perfecto idiota latinoamericano y Fabricantes de miseria,
ambos escritos con la colaboración de Plinio Apuleyo Mendoza y Alvaro Vargas
Llosa. En el 2001, la editorial Plaza & Janés publicó Las raíces
torcidas de América Latina. En el 2003, Los latinoamericanos y la cultura
occidental (Editorial Norma, 2003). Antes de esta obra, el autor, desde
otros ángulos, había reflexionado sobre el tema en dos libros publicados por
Plaza & Janés: La agonía de América y No perdamos también el siglo
XXI.
En una entrevista exclusiva con Séptimo Día, Montaner
habla de este nuevo libro donde explica las claves del pensamiento liberal,
describe las causas del subdesarrollo latinoamericano y refuta las creencias
y propuestas de la muy arraigada tendencia populista en nuestra cultura.
Supongo que el título del libro,
La libertad y sus enemigos , le debe algo a La
sociedad abierta y sus enemigos , el clásico de Karl Popper.
Así es. El título es un homenaje a uno de los más
importantes pensadores liberales del siglo XX. Popper alertó mejor que nadie
a sus lectores sobre los peligros de los buscadores de utopías, y cómo esas
fantasías revolucionarias suelen terminar en sangrientos mataderos.
¿Qué es la libertad?
Me alegro de la pregunta. No es un asunto teórico. Es la
capacidad de tomar decisiones libres que potencialmente tienen los
individuos. Mientras más decisiones se puedan tomar con libertad y sin
imposiciones, mayor suele ser el grado de felicidad y de prosperidad. Las
sociedades totalitarias suelen ser pobres y crispadas precisamente porque
los individuos están sujetos al control de un Estado que les dice lo que
deben hacer, qué pueden estudiar, qué deben consumir y, como en Cuba, hasta
a quién pueden tratar afectuosamente.
¿Qué aporta La libertad y
sus enemigos ?
Creo que es un libro oportuno. Tras la última Cumbre de
Mar del Plata es evidente que este continente necesita aclarar muy bien sus
ideas. Es una vergüenza que una buena parte de la clase dirigente
latinoamericana insista en las estupideces que nos hicieron perder el siglo
XX. El proteccionismo, el antiamericanismo y cerrarse al comercio y a las
influencias internacionales es la receta perfecta para continuar a la cola
de Occidente.
Pero en la década de los 90 algunos gobiernos
latinoamericanos intentaron la reforma y, sin embargo, fracasaron.
Fracasaron porque no hicieron las reformas con seriedad y
persistencia. Sin ninguna convicción, se limitaron a realizar algunas
privatizaciones mal hechas, pero generalmente en medio de la corrupción y el
aumento del gasto público. Los países que han llevado a cabo la reforma con
seriedad, como España y Chile, lograron reducir la pobreza y prosperar.
Además, la clase dirigente de esos países pasó lo que llamo ``el umbral de
la lucidez''.
¿Qué es eso?
Es ese momento estelar en el que casi todos han
renunciado a creer y decir tonterías. En España, por ejemplo, ya no hay
ningún tarado que defienda la nacionalización de las empresas, reformas
agrarias demagógicas o jugar con medidas inflacionistas. En Chile sucede
otro tanto. Ese es el umbral de la lucidez. Una vez que se traspasa, las
sociedades están a salvo.
¿Por qué hay países que prosperan y otros que se
hunden?
Las causas son múltiples, pero una de las principales es
la existencia o ausencia de un verdadero Estado de Derecho. Donde las
instituciones funcionan y el sistema judicial es capaz de solucionar los
conflictos de una manera justa y equitativa, las sociedades suelen
prosperar.
El asunto es simple: la riqueza se crea en las empresas y
las empresas necesitan una atmósfera de certidumbre y seguridad para poder
hacer planes a largo plazo. Es entonces cuando de una manera casi natural se
produce el ciclo de ganancias, ahorro, inversión y más crecimiento.
Cuando Bush le pidió a Kirchner seriedad y cumplimiento
de los contratos, y Kirchner se quejó del Fondo Monetario Internacional, con
el que no cumple, entre los dos encapsularon la esencia del problema: el
presidente argentino no entiende que lo que ha hecho grande y poderosa a la
sociedad norteamericana es la existencia de un Estado de Derecho que
funciona.
Por la otra punta, lo que ha arruinado a Argentina, entre
otros factores, es el constante cambio de reglas de la manera más
arbitraria.
Bien, este libro entra en el debate latinoamericano,
pero ¿puede serle útil a los cubanos?
Claro que sí. En una sociedad cerrada, como la cubana,
los lectores pueden entender cómo y por qué Cuba se convirtió en una
sociedad miserable del cuarto mundo. En gran medida, el liberalismo es el
antídoto contra el totalitarismo. Estoy convencido de que, tras el
comunismo, Cuba evolucionará hacia el liberalismo, entendida esta palabra
como se entiende en Europa o en América Latina, no en Estados Unidos.
Pero, tras casi medio siglo de adoctrinamiento, ¿no
temerán los cubanos a la libertad?
No lo creo. Precisamente, lo que los hace hoy fieramente
individualistas y amantes de la libertad es la terrible experiencia
colectivista vivida bajo el castrismo. Cuando sea posible elegir, los
cubanos, masivamente, van a optar por la libertad.
¿Tiene futuro un partido liberal en la Cuba futura?
Mucho. Y me encantaría fundarlo para unificar a todos
esos liberales que van surgiendo en el país.
Noviembre 13, 2005
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