"En Latinoamérica los idiotas ya son
millones"
Entrevista a Carlos Alberto Montaner,
autor del Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano
El
País de Montevideo, octubre, 2006
El periodista afirma que los nuevos liderazgos han
traído una epidemia de idiotez a la región.
Asegura que hay tres tipos de gobiernos de izquierda.
Uruguay está dentro del grupo "vegetariano".
Antonio Álvarez
-¿Cómo ve las relaciones de Uruguay con Argentina y Brasil? En Uruguay se
preveían mejores relaciones dada la "simetría política" entre los líderes.
Sin embargo, son las más conflictivas de la historia.
-Lo razonable, y en cierta medida lo patriótico, es que lo de "la Suiza de
América" deje de ser un eslogan y se convierta en una realidad. Un pequeño
país que no pertenece a ningún bloque, defiende sus principios e intereses
celosamente, forja un signo monetario sólido blindado contra las
barbaridades que cometen sus vecinos. La gran lección que se desprende de
esto es que al señor Tabaré Vázquez de nada le ha servido su proximidad
ideológica a Lula o a Kirchner para evitar ser vapuleado.
-¿Cree que el MERCOSUR es viable? Llamaría la atención que se desarme justo
ahora donde todos los gobiernos son de izquierda.
-MERCOSUR es coto cerrado para beneficio, en primer lugar, de los cazadores
brasileños, y, en segundo término, de los argentinos. Dentro de ese esquema,
los uruguayos tienen poco que ganar.
-¿Uruguay debe firmar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos? ¿Por
qué?
-Los uruguayos deben hacer lo mismo que los chilenos: firmar tratados
comerciales con todo el mundo: con Estados Unidos, la UE, China, Corea, con
todo país con el que puedan realizar transacciones lícitas. Es así como se
enriquecen los pueblos, y no amurallándose detrás de aranceles o prejuicios
ideológicos.
-¿Cree que Uruguay es un país estratégico para Estados Unidos en la región?
-No creo que Uruguay sea un país estratégico para Estados Unidos ni para
ninguna otra nación. Lo sería si alcanzara un peso financiero, científico y
comercial importante. Debe tomar el ejemplo de Suiza o de Israel.
- ¿Uruguay es un gobierno de izquierda a su criterio?
-La izquierda es hoy un galimatías al que se le aplicó una división
gastronómica. Hay una izquierda omnívora, que es la de Chile, donde comen
desde la derecha democristiana hasta la pacífica izquierda de Lagos. Hay una
izquierda carnívora, que es la del loco Chávez, el moribundo Castro y el
desconcertado Evo. Y hay una izquierda vegetariana, dulce y retórica, que
permanece en el disparate conceptual, en la que se inscriben Argentina,
Brasil y Uruguay.
-¿Qué es ser de izquierda en el mundo de hoy?
-Lo que ya era en los tiempos de Ortega y Gasset, cuando dijo que ser de
izquierda o derecha era otra forma de ser tonto. La izquierda es el sector
de la sociedad más interesado en la distribución que en la producción. Es un
grupo fanáticamente convencido de que el maná cae del cielo. Por eso
fracasa. Después de cierto tiempo, perpleja, descubre que ya no queda nada
para distribuir y sale a apedrear la embajada norteamericana.
-Partidos de izquierda gobiernan Uruguay, Argentina, Brasil, Bolivia, Chile,
Venezuela, Panamá, etcétera? Parafraseando su libro, ¿hay tantos idiotas en
Latinoamérica?
-Se multiplican. Se cultivan artificialmente, in vitro, en las
universidades, en ciertas cofradías religiosas, en algunos medios de
comunicación. Diría que existe un medio ambiente favorable al surgimiento de
idiotas.
-¿Qué cambió desde que usted, Vargas Llosa y Apuleyo escribieron el Manual?
-Hay una revitalización masiva de la idiotez. Al extremo, que preparamos
otro libro en el que explicamos el regreso del idiota. Es divertido e
irreverente, como el Manual.
--A propósito, ¿cree que Eduardo Galeano ganó?
-Galeano no ha ganado ninguna partida. Es un genuino representante de esa
vieja fuerza reaccionaria que desde hace siglos se opone a las ideas de la
Ilustración: libertad, democracia, respeto por los derechos humanos,
mercado. Las ideas de la Ilustración, que fueron, por cierto, las de los
próceres de la Independencia, no han conseguido arraigar del todo en América
Latina por la tenaz resistencia de los viejos reaccionarios, hoy disfrazados
de progres.
-¿Cómo ve los conflictos entre los gobiernos de izquierda, Bolivia y Brasil
por el tema del gas, Brasil y Venezuela por el liderazgo en la región?
-Es la lucha entre dos abusivos monopolios estatales propensos al cohecho.
Como ninguno de los dos se somete a la racionalidad del mercado o a un
sistema libre de precios, acaban chocando o haciendo trampas. Tampoco creo
que Brasil pretende discutirle el liderazgo de nada a Venezuela. Brasil es
un país ensimismado, dotado de una mínima pulsión para los asuntos
internacionales, a los que, además, no dedica los menores recursos. En su
costado norte a Brasil le está surgiendo un poder canceroso con un ejército
que será cinco veces mayor y más poderoso que el suyo, pero no es capaz de
reaccionar. En la frontera boliviana tiene a su principal suministrador de
cocaína, algo que se convertirá en una enorme tragedia. Brasil va perdiendo
el principio de autoridad dentro de sus fronteras y el instinto de
conservación en el plano internacional.
-¿Cómo ve usted a Cuba en este proceso de "izquierdización" en América?
-En Caracas corre el chiste de que muchos venezolanos están emigrando hacia
Cuba. ¿Por qué? Porque en Cuba se está acabando lo que en Venezuela no ha
hecho más que comenzar.
-¿Por qué cree que fracasaron Ollanta Humala en Perú y López Obrador en
México?
-El apoyo de Chávez fue un elemento importante. Al margen de la halitosis,
es el beso de la muerte. Pero gentes parecidas a ellos pueden ganar en
Ecuador. En Nicaragua, como la mayoría democrática se ha escindido en tres
partidos, tal vez esto le franquee la puerta al poder a Daniel Ortega en una
primera vuelta.
-Le voy a pedir una opinión de cada uno de estos líderes latinoamericanos:
Hugo Chávez.
-Un papagayo tropical, rematadamente egocéntrico, convencido de que es el
hijo secreto entre el Che Guevara y la mamá de Tarzán, bautizado por
Bolívar.
Un caso psiquiátrico.
-Evo Morales.
-Un hombre condenado a entender y explicar el mundo y sus contradicciones
con un vocabulario de 600 palabras, cuya legendaria incapacidad es
administrada por su vicepresidente.
-Lula Da Silva
-Líder al que hay que agradecerle que no llevara a la práctica las
disparatadas ideas que manifestaba cuando estaba en la oposición. Pasará a
la historia no por lo que hizo sino por lo que no hizo.
-Néstor Kirchner
-Un peronista, lo que quiere decir que se trata de la refutación viviente
del principio de identidad formulado por los griegos. Un peronista puede ser
una cosa y la contraria al mismo tiempo.
-Alan García.
-Tal vez, eso espero al menos, que sea un político que aprendió de sus
inmensos errores juveniles.
-Michelle Bachelet.
-Una señora que no tiene la talla o las claras ideas de Ricardo Lagos, pero
tampoco quiere parecerse a Salvador Allende, algo que es de agradecer.
-Tabaré Vázquez.
-Un buen oncólogo que, no se sabe muy bien por qué, acabó al frente de una
contradictoria franquicia de izquierda. Tampoco entienden qué hace ese señor
al frente del negocio.
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