“Cuba podrá recuperar su vocación de libertad”
Conversación con Carlos Alberto Montaner
a propósito del papel de la prensa
Por Iliana Lavastida Rodríguez
Diario Las Américas
“El descubrimiento de la libertad y el acceso a la información no
clasificada es algo a lo que los cubanos de la isla y los periodistas de
allí se acostumbrarán muy fácilmente porque este es un rasgo que caracterizó
a la sociedad cubana a lo largo de su historia”.
Muy convencido de estas ideas y con esa visión de futuro promisorio,
característica del escritor y periodista Carlos Alberto Montaner, en
entrevista concedida a Diario Las Américas, el prestigioso
intelectual aseguró que “Cuba siempre fue una nación abierta a la
información y el aprendizaje”.
“Solo hay que recordar como desde finales del siglo XVIII, en las
Universidades se producían debates que para aquellos momentos parecían
estremecedores, acerca del constitucionalismo, lo obsoleto del latín y la
física de Isaac Newton”.
“Desde entonces la vocación de los cubanos es hacia la modernidad y la
información”.-refería Montaner”.
“Esa es la razón por la cual no podemos temerle al momento de la apertura
que hoy se discute ante la inminencia de un cambio en Cuba y estoy seguro
que muchos de los periodistas graduados allí, con muy buena formación
académica, podrán incorporarse de inmediato al ejercicio de la libertad,
porque a nadie le gusta ser un gacetillero al servicio del poder, lo cual
desgraciadamente han padecido durante las últimas cuatro décadas los
periodistas cubanos”.
En este contexto de análisis y porque la realidad actual de Cuba se enmarca
aún en la represión de quienes disienten como es el caso de la prensa
independiente, Montaner expresó que “la actitud de solidaridad que nos
corresponde hacia ellos es la de reproducir sus ideas ante el mundo y
suministrarles a su vez información”, en tanto la tienen limitada.
“A lo que debemos huirle respecto a los periodistas independientes cubanos
-opinó- es a asumir cualquier actitud de complacencia hacia su labor, por
considerarlos víctimas de un sistema. Por el contrario hay que tratarlos con
toda la dignidad que merecen como profesionales, pues son muchos los que
desempeñan un trabajo estupendo, ofrecen una visión muy aguda de lo que
ocurre en el país y además tienen el valor de contarlo”.
Al ofrecer una valoración muy mesurada y honesta del error que como pueblo
los cubanos cometieron, “el cual ha llevado al país por los caminos
dolorosos de una dictadura de más de cuatro décadas”, el también ensayista
refirió que Cuba como muchas otras tantas sociedades latinoamericanas, “…
incurrió en el fallo de entregar a un caudillo iluminado la solución de sus
problemas y creyó que un grupo de personas habían encontrado un atajo para
librar al país de la injusticia, porque en ese momento no se confiaba en las
instituciones sociales existentes”.
“Después de estos años, tenemos a nuestro favor la experiencia y la
seguridad de que durante muchas generaciones los cubanos quedaremos
inmunizados contra ese mal. Recuerdo que siendo muy joven me ilusioné con la
promesa de lo que parecía ser la revolución y participé de ese error, que
reconozco y espero no se vuelva a cometer en Cuba, en la cual sin dudas
alcanzaremos una sociedad orgánica, donde las cosas se produzcan en arreglo
a los mandatos de la ley”.-concluyó.
Octubre 19, 2007
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